Nagasaki: la rebelde revelación de Schrödiger Group
En Nagasaki la creatividad no es un ejercicio estético. Es una responsabilidad.
Somos la rebelde revelación creativa de Schrödinger Group, y existimos para transformar la estrategia en emoción, los objetivos en relatos y las marcas en símbolos. No nacen campañas al azar, construimos cultura asociada a las marcas que nos confían sus proyectos creativos. Nacen ideas concebidas con rigor, aterrizadas con precisión y ejecutadas con pasión.
Nagasaki es el lugar donde el inconformismo se convierte en método. Donde cada concepto se estudia, se mide y se pule hasta encontrar su forma más potente. Nuestro trabajo parte siempre del briefing y de la estrategia, pero no se queda ahí: evoluciona hacia territorios creativos que conectan con el subconsciente colectivo, generando haloestímulos capaces de elevar la percepción de una marca y consolidar su presencia cultural.
En Nagasaki, creativos, guionistas, copies y directores de arte no solo construyen mensajes: construyen universos. Historias que rodean a las marcas, las envuelven y las convierten en referentes. Relatos diseñados para ser emocionantes y efectivos. Sofisticados en su concepto, claros en su narrativa. Porque creemos que la verdadera creatividad revela.
Cada proyecto que nace en Nagasaki está impregnado de autenticidad. Transformamos los retos de nuestros clientes en campañas y experiencias memorables mediante una fórmula precisa: base estratégica, concepto vertebrador y ejecución como amplificador. Creamos soportes creativos tan sólidos que siguen funcionando incluso cuando el sistema se reduce, porque el corazón de la idea permanece intacto. No buscamos impactos fugaces. Transmitimos historias relevantes.
Diseñamos conceptos capaces de vivir en múltiples formatos, canales y contextos sin perder garra. Ideas que resisten el tiempo y la fragmentación del mensaje. Creatividad que no depende del artificio, sino de la claridad conceptual. Esa es nuestra garantía.
Nagasaki trabaja también con base científica. Sabemos que una gran idea necesita estructura para crecer. Por eso nos apoyamos en procesos propios y en el ecosistema del grupo. Nuestra creatividad se amplifica porque forma parte de un ecosistema superior.
Nos apoyamos en la inteligencia de medios de Faraday y en la capacidad de producción con IA de Purple para llevar cada concepto más allá de lo esperado. En Schrödinger, la tecnología, los datos y el talento humano trabajan juntos bajo el principio "Beyond the Zero", creando proyectos que superan el conjunto vacío y transforman retos en oportunidades reales de crecimiento. Porque cuando las ideas se someten al método y la visión se ejecuta de forma sofisticada, el resultado es progreso.
Hemos nacido para crear significado. Construir cultura y diseñar experiencias que alcancen a las personas, a la sociedad. Con haloestímulos claros, relevantes, contraculturales. Cada concepto que desarrollamos tiene el poder de cambiar percepciones. Cada historia que contamos puede transformar una marca en un símbolo. Cada detalle que cuidamos suma profundidad, coherencia y valor.
Representamos una forma distinta de entender la creatividad: valiente, rigurosa y con propósito. Una creatividad que nace del pensamiento estratégico y se convierte en emoción colectiva. Una creatividad que no busca aplausos rápidos, sinoimpacto duradero.
Y, sobre todo, implica una disciplina: simplificar sin empobrecer. Reducir el mensaje a su forma más clara sin renunciar a la sofisticación del pensamiento.
Para entender a Nagasaki no sirve una definición. Sirven ejemplos. No como case studies fríos, sino como señales de una forma de mirar.
Nespresso: el lanzamiento como experiencia, no como anuncio
Con Nespresso, la presentación de una nueva máquina no se abordó como un “reveal”, sino como un recorrido. Una experiencia por capas, construida para que el producto no apareciera como un objeto, sino como el cierre natural de una historia. El público no recibía información; recibía un estímulo.
Nespresso no pedía atención. La ganaba.
BMW i8: cuando el símbolo necesita un lenguaje a su altura
El BMW i8 no es un coche que se comunica con una ficha técnica. Es un coche que exige metáfora. Wind is my drive se construyó desde ese lugar: el viento como motor invisible, como aliado y adversario, como lenguaje compartido con un universo (la vela, la regata) donde el control y la precisión no son pose, son cultura.
Una campaña pensada menos para “convencer” y más para pertenecer.
Fresquitos: cuando el branding se tararea
En Fresquitos, la idea nace donde nacen las cosas que perduran: en un gesto cotidiano. El batido que se mete al congelador, el placer pequeño, repetido, compartido. La marca entra por el oído porque el recuerdo entra por el oído: una canción, una frase, un ritmo.
En un mercado lleno de mensajes funcionales, Fresquitos eligió el camino de la sensación. Y ese camino, cuando se recorre bien, deja huella.
Rubiato Paredes: provocación con control del relato
En Rubiato Paredes, la creatividad no se usó como exhibición, sino como estrategia. El pixelado, la censura, el juego con el “porn food”: una forma de decir “esto es tan bueno que hay que taparlo”.
Provocación, sí, pero con pulso. No para escandalizar; para dominar la conversación. Para convertir el producto en tema, y la marca en voz.
Nagasaki es vuestro espacio, uno muy particular que desafia lo establecido desde el conjunto vacío.
